Connect with us

Comunales

Los años de la pequeña Gabriela Mistral en El Molle, una experiencia a rescatar en el turismo de Vicuña

Publicado

el

La red asociativa El Molle, a través de las empresas Casa Molle, Refugio El Molle y Vertientes de Elqui se encuentra liderando con un proyecto CORFO una estrategia de posicionamiento del destino El Molle caracterizado por su naturaleza, tranquilidad, cercanía a la ciudad de La Serena y los altos estándares de calidad de servicio con gastronomía de autor, experiencias de salud y bienestar, con observación astronómica y un fuerte componente cultural basado en la Cultura Molle. A ello, se suma el paso de nuestra destacada Gabriela Mistral quién en su infancia estuvo varios años en la localidad de El Molle, su paso se documentará y pondrá valor a la experiencia de visita a El Molle.

Cuando en el año 1891, a sus cortos tres años de vida, la pequeña Lucila de María Godoy Alcayaga, sufrió el abandono de su padre, el profesor Gerónimo Godoy; fue su hermanastra por el lado materno, Emelina Molina  quien se hizo cargo de ella. Así es como Emelina, maestra y directora de la escuela de Montegrande, se transforma en su figura adulta referente.

Tiempo después, en 1901, Emelina contrae matrimonio con José de la Cruz Barraza y tras vivir un tiempo en Vicuña, La Serena y Coquimbo, se establecen por un par de años en la localidad de El Molle.

“Uno de los testimonios de este paso por El Molle es el catre que ocupó Gabriela, que aún se conserva en el museo de Vicuña. Este fue donado por el vecino Rigoberto Mery, en 1950, dado que este recinto nace por la iniciativa de los propios habitantes del Valle del Elqui. Junto a esta cama, Don Rigoberto dona algunas fotos y un par de retratos”, comenta Oscar Hauyon, encargado de Desarrollo Institucional del Museo Gabriela Mistral.

Dónde vivió exactamente es un misterio. No hay un mapa o información que pueda establecer el lugar donde estaba esa  casa. Sólo se sabe que siendo niña, Gabriela Mistral vivió junto a su hermana Emelina en El Molle. La misma hermana que sostenía económicamente la familia conformada además por la madre, Petronila Alcayaga, y de quien la poetisa recibió el ejemplo profeminista, que le enseñó a leer, y que le abrió un mundo que pudo proyectarla como una  celebridad en las letras universales.

Siendo adulta es muy posible que haya pasado por fuera de El Molle, en 1938 y 1954, después de haber revolucionado la educación pública en México. En  ese periodo vuelve a Chile en viajes muy cortos y finalmente, con el premio Nobel en sus manos y recibida como una heroína.

“El paso de Gabriela Mistral por esta localidad tiene que ver con ese episodio. Lucila Godoy, todavía en ciernes como mujer y observadora de la naturaleza humana, como una niña que descubre el mundo a través de estos viajes pedagógicos o profesionales, se va transformando en la primera latinoamericana, premio Nobel de Literatura”, concluye Hauyon.

Para el gerente de hotel vertientes de Elqui Andrés Adaro ¨descubrir a Gabriela Mistral desde El Molle, nos ha inspirado a citar su poesía en varios puntos de nuestro complejo turístico y hotel¨. Por su parte, Juan Carlos Aoun gerente de Refugio El Molle aporta ¨nuestra premio Nobel, es parte del patrimonio y riqueza que podemos y debemos ofrecer a quienes visitan y viven la experiencia de nuestros servicios. Finalmente, Claudia Pasten gerente de Casa Molle advierte ¨la experiencia turística de El Molle se enriquece con el paso de Gabriela y la misión es recordar, registrar y poner en valor para quienes nos visitan¨.

Seguir leyendo
Comentarios

Lo más leído